La pregunta que más nos hacéis no es "qué power station comprar", sino esta: ¿cuántos vatios de panel necesito para no quedarme sin batería? Aquí va la fórmula, sin adornos.
Paso 1: calcula tu consumo diario
Suma el consumo en vatios-hora (Wh) de cada aparato que uses en un día normal. La mayoría de fabricantes indican el consumo en vatios (W); multiplícalo por las horas de uso al día.
- Nevera de compresor de 40L: unos 360 Wh/día en ciclo normal
- Portátil de trabajo: 45W × 3h ≈ 135 Wh
- Móvil y accesorios: 20 Wh
- Luces LED interiores: 5W × 4h = 20 Wh
En este ejemplo, el consumo diario ronda los 535 Wh. Ese número es tu punto de partida real, no el que aparece en la caja del producto.
Paso 2: dimensiona el panel según horas de sol útil
Un panel no produce su potencia nominal todo el día. En la práctica, cuenta con 4 a 5 horas de sol "de aprovechamiento real" en un día despejado de primavera-verano, y bastante menos en invierno o con nubes.
Vatios de panel necesarios ≈ Consumo diario (Wh) ÷ Horas de sol útil
Con nuestro ejemplo de 535 Wh/día y 4,5 horas de sol útil, el resultado es de aproximadamente 119W. En la práctica, conviene redondear al alza y añadir un margen del 20-30% para días nublados: un panel de 150-200W deja margen real.
Y si no tienes sol todos los días
Este es el motivo por el que casi ninguna furgoneta viable depende solo del panel: la power station actúa de colchón, y muchos viajeros añaden una segunda fuente de carga (alternador o red) para los días sin sol seguidos.
Paso 3: elige la capacidad de batería
La capacidad de la power station debería cubrir, como mínimo, un día y medio de consumo sin necesidad de recarga, para tener margen ante imprevistos. En nuestro ejemplo, eso significa buscar en torno a 800-1.000 Wh de capacidad.
En resumen
Calcula tu consumo real antes de mirar catálogos. La mayoría de la gente compra primero el panel y descubre después que le falta batería, o al revés. El orden correcto es: consumo → capacidad de batería → potencia de panel.